Os franceses, em termos de política externa, são sempre a mesma coisa: CÍNICOS.
Só a esquerda portuguesa é que parece não querer ver isso...
Aqui o compadre Antich é que não é cá de coisas.
Unidad contra ETA
JOSÉ ANTICH - 20/10/2003
Director
DECÍA ayer el ministro del Interior del Gobierno francés, Nicolas Sarkozy, tras reunirse con Ángel Acebes, que contra las bandas terroristas no se lucha a medias. Y tiene razón. Y eso que es ahora una obviedad fuera de nuestras fronteras acaba convirtiéndose en muchas ocasiones en un problema de los Pirineos hacia el sur: cuando la lucha contra el terrorismo acaba siendo de utilización partidista y se dispersan energías a la hora de combatir a los violentos. Tan sólo hace falta darse una vuelta por Francia o leerse la prensa del vecino país para comprobar la preocupación que existe por el terrorismo internacional. Ejemplo de ello es una prueba piloto que va a llevarse a cabo próximamente en París con la que las autoridades efectuarán una simulación de ataque terrorista con armas químicas. El terrorismo ha dejado de ser un problema local de algunos países y de ello se ha beneficiado, evidentemente, España, que encuentra respuesta inmediata y positiva a la gran mayoría de sus demandas. La historia de la lucha contra ETA se escribiría de otra manera si en los años clave del inicio de la transición Francia hubiera sido solidaria con España y sus principales autoridades –empezando por Giscard– no hubieran aplicado la miope política de que aquello que no afectaba directamente a los franceses no era un problema para Francia.